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miércoles, 23 de julio de 2014

¡Cansado, cansado de mí!

Tan cansado de mí como quizás lo llegó a estar Girondo de sí. Así que mejor les dejo un poema suyo:

Cansancio

Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.

Cansado,
muy cansado
de este frío esqueleto,
tan púdico,
tan casto,
que cuando se desnude
no sabré si es el mismo
que usé mientras vivía.

Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola auténtica,
alegre,
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.

Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra.

El anterior poema se titula "Cansancio" y lo pueden encontrar en libro Persuasión de los días de Oliverio Girondo. Se los comento para que no lo confundan con otro poema de Girondo titulado también "Cansancio", pero que pertenece a su libro En la masmédula.

Saludos a tod@s, muchas gracias por sus visitas y sus comentarios.

martes, 15 de julio de 2014

Martes de Destrucción

"Martes de Destrucción" es originalmente una sección semanal del turno radial de Cova (locutora de Reactor 105.7 de FM); esta consiste en poner canciones, tristes, de dolor, desamor, despecho, etcétera... justo como una vía para desahogar esos sentimientos. Por lo que he decidido publicar entradas los martes bajo la misma temática. En esta primera edición en lugar de compartirles una canción les dejo un poema de Oliverio Girondo:

Espantapájaros 18

 Llorar a lágrima viva. Llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo.
 Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
 Asistir a los cursos de antropología, llorando. Festejar los cumpleaños familiares, llorando. Atravesar el África, llorando.
 Llorar como un cacuy, como un cocodrilo... si es verdad que los cacuies y los cocodrilos no dejan nunca de llorar.
 Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorarlo con la nariz, con las rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca.
 Llorar de amor, de hastío, de alegría. Llorar de frac, de flato, de flacura. Llorar improvisando, de memoria. ¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Saludos a tod@s, gracias por sus visitas y sus comentarios.

martes, 8 de marzo de 2011

"Por dentro guardamos multitudes"

Uno de los más recientes comentarios de Mariela Torres me hizo recordar el siguiente poema de Oliverio Girondo. Saludos y gracias a todos los que visitan y comentan en éste blog.

Espantapájaros 8

Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades.

En mí, la personalidad es una especie de forunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad.

Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. Hay personalidades en todas partes: en el vestíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W.C.

¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso! ¡Imposible saber cuál es la verdadera!

Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan.

¿Qué clase de contacto pueden tener conmigo -me pregunto- todas estas personalidades inconfesables, que harían ruborizar a un carnicero? ¿Habré de permitir que se me identifique, por ejemplo, con este pederasta marchito que no tuvo ni el coraje de realizarse, o con este cretinoide cuya sonrisa es capaz de congelar una locomotora?

El hecho de que se hospeden en mi cuerpo es suficiente, sin embargo, para enfermarse de indignación. Ya que no puedo ignorar su existencia, quisiera obligarlas a que se oculten en los repliegues más profundos de mi cerebro. Pero son de una petulancia... de un de una falta de tacto...

Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de trasatlántico. Todas, sin ninguna clase de excepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discusiones que no terminan nunca. En vez de con temporizar, ya que tienen que vivir juntas, ¡pues no señor!, cada una pretende imponer su voluntad, sin tomar en cuenta las opiniones y los gustos de las demás. Si alguna tiene una ocurrencia, que me hace reír a carcajadas, en el acto sale cualquier otra, proponiéndome un paseíto al cementerio. Ni bien aquella desea que me acueste con todas las mujeres de la ciudad, esta se empeña en demostrarme las ventajas de la abstinencia, y mientras una abuse de la noche y no me deja dormir hasta la madrugada, la otra me despierta con el amanecer y exige que me levante junta con las gallinas.

Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. El hecho de tomar la menor determinación me cuesta un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto mas insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo, que prefiero renunciar a cualquier cosa y esperar que se extenúen discutiendo lo que han de hacer con mi persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas a todas juntas a la mierda.

martes, 18 de mayo de 2010

Pleamar

Nada ansío de nada,
mientras dura el instante de eternidad que es todo,
cuando no quiero nada.

Oliverio Girondo

viernes, 23 de abril de 2010

Espantapájaros

El 23 de abril se celebra el día internacional del libro, por lo cual les dejo la imagen de un poema de Oliverio Girondo.


Además, cabe señalar que en la Ciudad de México es muy difícil conseguir algún libro del poeta bonarense; tanto en librerías comerciales y en las que venden ejemplares usados. La mayoría de las ediciones y ejemplares han estado agotados desde hace ya mucho tiempo. Por favor, antes de inundar las librerías con ejemplares de las sagas de Crepúsculo, Harry Potter, o los estúpidos libros de Quiúbole con... Mejor importen más libros de Oliverio Girondo.

Saludos y agradecimientos a todos los que visitan y comentan en éste blog.

sábado, 14 de febrero de 2009

Olvidemos el romance

En las primeras decadas del siglo pasado (siglo XX) surgió un movimiento, en el area de las artes, conocido como la Vanguardia. Éste movimiento tenía un objetivo común: la renovación de las corrientes de pensamiento y la ruptura con la tradición. Los cánones del romanticismo son ejemplo de aquello con lo que se quería romper. Los vanguardistas ya no querían realizar obras de arte que se valoraran por los sentimientos que éstas producían en las personas. El romanticismo era una cantera vacía que no podía ofrecer obras de arte que fueran apreciadas por lo que esas obras eran. En la vanguardia, la obra de arte se apreciá por lo que la obra de arte es.

-En fin- Uno de los exponentes de la vanguardia en la literatura fue el argentino Oliverio Girondo. Les dejo un poema de su autoría que espero sea de su agrado:

MI LUMÍA

Mi Lu
mi lubidulia
mi golocidalove
mi lu tan luz tan tu que me enlucielabisma
y descentratelura
y venusafrodea
y me nirvana el suyo la crucis los desalmes
con sus melimeleos
sus eropsiquisedas sus decúbitos lianas y dermiferios limbos y
gormullos
mi lu
mi luar
mi mito
demonoave dea rosa
mi pez hada
mi luvisita nimia
mi lubísnea
mi lu más lar
más lampo
mi pulpa lu de vértigo de galaxias de semen de misterio
mi lubella lusola
mi total lu plevida
mi toda lu
lumía.